Los vemos todos los días. En semáforos e intersecciones, aprovechando el entrabamiento de la densidad vehicular.
Son familias enteras (mayoritariamente venezolanas) que conforman la expresión más dolorosa de la migración. La derrota frente al esfuerzo perdido de llegar y quedarse en Estados Unidos, como opción para una nueva vida.
Ocho organizaciones de América Latina y Estados Unidos acaban de documentar los tratos crueles e inhumanos que viven los migrantes que regresan, precisamente a la patria que dejaron por falta de alimento, techo digno y seguridad mínima.
Conversamos sobre el drama del retorno con la experta Marcia Aguiluz y con Adam Álvarez, del Servicio Jesuita de Migrantes.


