Tras el golpe de tablero de la invasión israelí-estadounidense sobre Irán, tres escenarios están puestos sobre la mesa. Cada uno, obviamente, con sus propias e insospechadas consecuencias.
Referimos: a) una guerra regional, b) la caída del régimen teocrático y/o c) el cese de operaciones bélicas para un acuerdo negociado.
¿Valoraron los atacantes (Benjamín Netanyahu y Donald Trump) no solo sus inmediatos intereses (necesidades) de cara a sus respectivos procesos eleccionarios, sino también la complejidad de lo que desataron en Oriente Próximo?
Conversamos con el internacionalista Carlos Murillo Zamora.


