Es el mayor conflicto bélico desde la Segunda Guerra Mundial. Y ha entrado en su quinto año.
Lo que Vladímir Putin denominó de manera eufemística como una “operación especial militar” que según sus cálculos duraría unas pocas semanas para hacerse con Kiev, derrocar al presidente Volodímir Zelenski e instaurar un gobierno títere, se ha convertido en una guerra híbrida de desgaste con implicaciones militares, políticas y energéticas para gran parte del planeta.
Lo peor es que, al menos por ahora, no se vislumbra una salida para finiquitar la invasión de Rusia contra Ucrania.
Sobre ello conversamos con el relacionista internacional Carlos Cascante.


