Lo que vivimos no es un fenómeno aislado. Forma parte de un sistema climático global que se ha vuelto más dinámico e inestable.
El cambio climático no significa únicamente más calor; significa más extremos: amén de más calor, más frío, más lluvias intensas y también más sequías.
La humanidad ha enfrentado cambios climáticos antes y ha logrado adaptarse. La diferencia hoy es que somos más población y dependemos de sistemas complejos. Por eso la clave no es alarmarnos, sino planificar mejor y prepararnos.
Si actuamos responsablemente el reto climático puede convertirse en una oportunidad. No se trata de miedo, sino de conciencia y planificación
Sobre ello conversamos con Allan Astorga de Proyecto Salveterra.


